Día 1: Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.
Atardeció y amaneció: fue el día Primero.
Y atardeció y amaneció: fue el día Segundo
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Todos tenemos defectos internos, pero, ¿qué debemos hacer con ellos?, ¿enfrentarlos y superarlos? ¡No!, entre las muchas cosas que cargan las mujeres en el bolso esta la solución a un interior feo. Lo que se necesita es mucho maquillaje para parecer bonito en el exterior. La mente femenina, como claramente lo demuestran estos artilugios, es brillantemente superior.
¿Y por qué es esto inalcanzable? Pues porque va más allá de un simple accesorio físico, es una prueba del superior desarrollo evolutivo de la mujer, desarrollo que sorprende al convertir una llave, objeto totalmente inerte a manos de un hombre, en toda una obra de arte digna del Louvre. Esto se logra con la simple adición de un llavero: montoncito de felpa rosado y con ojos que brilla en la oscuridad; algo que no se le abría ocurrido ni al mejor de los científicos de la NASA.
Así que, ¿qué es lo que hay en el bolso de una mujer?
En realidad varía dependiendo de la situación. Por ejemplo, si necesita ir a la tienda de la esquina a comprar la nueva TV y novelas llevará, en primer lugar, un paquete de comida ya que en el camino puede darle hambre. Además de esto requerirá de un cepillo, una plancha y crema para el cabello; dios no quiera un poco de viento le estropee su súper-peinado. No nos olvidemos del maquillaje, nunca se sabe en dónde harán casting para Gata Salvaje o Pecadora. Para leer de dos a tres libros: Iniciándose en el cigarrillo, Los efectos negativos del tabaco y Deje de fumar en 10 pasos sencillos de 15 minutos. Igualmente, el frasco de perfume, esencial para superar cualquier inseguridad. Pimienta, pues necesita algo para enfrentar a los rufianes que puedan aparecer (cargan el condimento, no el gas, pero nadie las corrija, con eso se sienten seguras). Unas pastillas para el dolor de cabeza son imprescindibles, dado que la más mínima cosa puede ser un detonante. Y solo por precaución, un cuaderno de notas, 20 bolígrafos, 5 borradores, compas, transportador, discos vírgenes, sombrilla, gafas de sol, celular, secador de pelo, bloqueador solar, un dildo y las siempre necesarias bolitas de algodón. (No se sabe para qué son útiles pero son necesarias).
Se podría afirma que el bolso las prepara para salir con seguridad de su casa, pero los problemas no desaparecen ahí. Aún queda una situación terrorífica que nos recuerda que el pánico más grande que una persona pueda experimentar no es ni el infierno ni ser detenido por los testigos de Jehová mientras se tiene 20 laxantes listos a salir por el extremo terminal del tubo digestivo. El pánico más grande es el de una mujer buscando su celular en ese inconmensurable abismo de refinamiento. La expresión de terror y la necesidad de vaciar todas las chucherías que ha depositado me hacen recordar la importancia vital de líneas de atención tipo 123 o 911.
Y por eso es que mientras los ginecólogos ocupan su tiempo en curar el cáncer vaginal, las ginecólogas se ocupan en hacer tampones con canales de flujo, pues lo primero no lo pueden cargar en el bolso.
Llegar a la tienda de la esquina y acordarse de que dejaron el dinero es ¡ALTAMENTE! hijueputa.
El día de hoy reseñaré un libro que por casualidades de la vida ha llegado a mis manos. Intentaré ser lo más breve posible. Veamos un pequeño fragmento de la introducción del libro, página 13.
"Si la hembra humana fuera buena su existencia no se limitaría a su fin único: la reproducción. Ella vive únicamente para preservar la especie pues para todos lo demás aspectos en los que se pudiera pensarle una función fracasa. No faltan los seudo-humanistas que afirman la importancia de compartir nuestros logros con esta deficiente subespecie que en cada oportunidad que puede demuestra su limitado desarrollo intelectual.
No deben ser consideradas seres humanos completos, se equivoca el que opine lo contrario, pues carecen de todo tipo de inteligencia, ambición y originalidad. Son incapaces de pensar por sí mismas y basan toda su “personalidad” en las cosas que ven e imitan al igual que un simio. Esta comparación se hace manteniendo las proporciones adecuadas, al final del día el simio sabe cuál es su propósito; contrario a la hembra humana, la cual pasa incontables horas cultivando la vanidad o algún otro de los tan deplorables defectos femeninos..."
Yo también estoy indignado a tan inconmensurable oprobio. El documento me parece increíble, me llena de desconcierto, pena ajena y diarrea del viajero. ¿Cómo es posible que en ésta sociedad, que tanto ha tenido que atravesar, de la que tanto nos enorgullecemos, la que avanzó a pasos agigantados, alguien todavía sea capaz de un acto tan enfermizo y atroz? ¿Cómo es posible que alguien todavía escriba "malebola" con "b"? ¡REALMENTE¡ imperdonable.
Escribir con mala ortografía es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.