miércoles, 15 de septiembre de 2010

JARABE PARA LA TOS ¡Juck!

La publicidad dirige nuestras vidas y, tristemente, no hay nada que podamos hacer al respecto. Si tenemos problemas con nuestra virilidad, compramos un producto de belleza para el cabello que nos reafirma como machos insensibles que somos. Cuando no tenemos amigos, compramos el Iphone, el internet inalámbrico, el AXE, y creemos que de repente seremos populares y respetados por los demás, ya que estaremos en contacto en cualquier momento o lugar, con ese inconfundible olor, característico de los genios súper modelos que somos. Si por el contrario tenemos sobrepeso, compramos la faja de leche de burra que nos hace transpirar varios litros de sudor por hora; eliminando así todas las impurezas que hemos cultivado en nuestro cuerpo a través de una dieta rica en grasas y humo de cigarrillo. Ahora, somos tan ingenuos que no vemos la inutilidad de todos estos mecanismos, que lo único que quieren es robarnos nuestro dinero.

En esta ocasión quiero sermonearlos sobre el jarabe para la tos. Este líquido mágico, obra de Phil de mercadotecnia, que nos ayuda a expulsar todas las flemas de nuestro sistema respiratorio. Claro, toca comprar el Robitussin porque no puedo arriesgarme a darle a mi cuerpo un par de días para que se recupere del virus de la gripa. ¡ATENCIÖN! Esto es un truco barato del cual debemos liberarnos. Veamos un diagrama (Fig. 1) que explica el supuesto funcionamiento del jarabe para la tos, ese que te permite seguir trabajando incansablemente en la mina de carbón.

Este diagrama es invariable a cualquier comercial de televisión. Yo no soy un experto en anatomía, pero a mí me enseñaron que los líquidos van hacia el estomago y no hacia los pulmones. Esto me lleva a la conjetura de que nos han visto la cara de crédulos, el jarabe para la tos es en realidad un producto inútil. Y con su permiso termino aquí porque tengo que irme a conseguir un jabón antibacterial o podría contagiarme de viruela en cuestión de días.

Ser crédulo es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.

domingo, 15 de agosto de 2010

Altamente controversia.

Ante la inminencia de la próxima copa mundial de futbol de Brasil 2014, a tan solo 1500 días, he deicidido plantear algunos comentarios que tengo contra los criticones a la FIFA. Los llamados “expertos” se atreven a cuestionar la reglamentación actual, la cual prohíbe la repetición de jugadas dudosas en los estadios. Sin embargo, la FIFA continúa en su obstinación por impedir cualquier modificación a sus dogmas sagrados. La controversia no termina ahí, pues, algunos (en su mayoría perdedores: Irlanda, México, Inglaterra, etc.) han llegado a afirmar que el resultado de los partidos no depende únicamente de los errores del director técnico, sino que las decisiones de los árbitros son las culpables de las dulces victorias de unos y las humillantes derrotas de otros.


El primer reproche por parte de los “expertos” es sobre cómo árbitros y jugadores incurren frecuentemente en acciones polémicas. A partir de éstas – alegan los grandes sabios- se pueden decidir momentos cruciales de un juego, desde el lanzamiento de la moneda al principio del partido hasta la adición de 1 ó 2 minutos al final. La propuesta es instalar una pantalla en el balón o un chip en los guayos del juez de línea, para que informen con exactitud cuando fue gol, solucionando así cualquier disputa con una simple repetición de las jugadas.


Resta decir que las verdaderas razones para la obstinación de la FIFA se deben atribuir a ciertos desquiciados a los que se les subió el poder a la cabeza. Además, si se permitieran las repeticiones en los juegos oficiales se estaría eliminado el errar que, hasta donde tengo entendido, es un comportamiento natural en ustedes los humanos. Finalmente, no podemos olvidar el fundamento último para impedir la solución de si fue o no penalti aquí y en la China: todos los hombres sin excepción tienen precio y por ende son corruptibles.


Ser un árbitro corrupto es ¡ALTAMENTE! hijueputa.

jueves, 15 de julio de 2010

EL GÉNESIS: LO QUE EN REALIDAD OCURRIÓ

Ya que se conmemora el tropocientos aniversario de la creación del universo vamos a recordar cómo ocurrieron las cosas realmente; no como quieren hacernos creer los teóricos del badabing- badabang. -->

Día 1:
Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.

Atardeció y amaneció: fue el día Primero.
Día 2: Dijo Dios: «Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe unas aguas de las otras”

Y atardeció y amaneció: fue el día Segundo


Día 3: Dijo Dios: «Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla, y árboles frutales que por toda la tierra den fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie.» Y así fue.

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Y atardeció y amaneció: fue el día Tercero.

Día 4: Dijo Dios: «Haya luceros* en el cielo que separen el día de la noche, que sirvan para señalar las fiestas, los días y los años, y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra.» Y así sucedió.
*Luceros: sol, luna, estrllas, Patricio Estrella, etc.
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Y atardeció y amaneció: fue el día Cuarto.

Día 5: Dijo Dios: «Produzca la tierra vivientes según sus especies, animales del campo, reptiles, el monstruo del lago Ness y fieras.» Y así fue.

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Y atardeció y amaneció: fue el día Quinto.
Día 6: Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Muy importante resaltar el hecho que Dios me dio el crédito por ayudarlo en la labor de crear al hombre a nuestra imagen y semejanza. Les ruego que crean en esta la verdadera versión. En caso de que alguno de mis lectores sea escéptico puede leer cualquier versión de la biblia que de seguro encontrara a Dios diciéndome “Hagamos”.
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Y atardeció y amaneció: fue el día Sexto.
Día 7: Dije yo: “Vámonos de parranda por el resto de la eternidad” y así fue.
Es por eso que hasta ahora Dios no ha hecho nada más y la humanidad tiene libre albedrío para hacer lo que quiera.


Irse de parranda por el resto de la eternidad es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.