¿En serio soy el único que se da cuenta de lo mala que es esta película? La primera vez que la vi pensé que el problema era cosa de gustos y que a mi simplemente no me gustaba, luego la vi una segunda vez y me di cuenta de que no es así. La película es ¡EXCESIVAMENTE! mala y yo soy la única persona razonable en el mundo. Ahora, no crean que la critico por ser una película de Disney, de hecho hasta que salió Buscando a Nemo no pensé que fuera posible que Disney y Pixar pudieran sacar una película indigna de su reputación.
Primero, la trama es ¡INCREÍBLEMENTE! aburrida. Peces nadando y abriendo la boca, dando muestra de que el creador/culpable de Buscando a Nemo nunca tuvo peces en su vida, pues hay que ver lo monótono y tedioso de su rutina para saber que no es buen material para un largometraje. Zzzzzzz Claro, buscaron arreglar este problema personificándolos con características humanas, pero terminaron empeorando la situación pues dejaron al padre Marlin como un pez cuadrado y zonzo del cual uno no encuentra de donde compadecerse. Peor aún su acompañante Dory, a quien me referiré de aquí en adelante como el anticristo, es sin ninguna duda el personaje más desagradable y exasperante no solo del cine sino de la historia de la humanidad. La tortura a la que nos somete durante cada segundo en el que aparece dentro de la película es solamente comparable con Auschwitz, guardando proporciones pues las cámaras de gas aseguraban una muerte relativamente rápida.
Para mostrar mejor mi punto haré una comparación con una muy buena película de Disney y Pixar. En Monsters, Inc. se nos muestra un mundo lleno de criaturas de diferentes colores y formas en otra dimensión conectada a esta por medio de puertas que van a dar a los closets de niños pequeños donde los monstruos se dedican a asustar para convertir los gritos en energía eléctrica; al mismo tiempo los monstruos ven a los niños como mostrencos peligrosos e infecciososy cuando una niña por error resulta metida en esa dimensión se comienzan a desarrollar una serie de giros y tramas divertidas para terminar con ese momento final del reencuentro de Boo y Sulley en el que ni el más varonil e insensible usuario de EGO shampoo for men puede evitar aguar el ojo.
Monsters, Inc. es todo un clásico del cine infantil, contradictoriamenteBuscando a Nemo es totalmente plana. Dos peces nadando con intervenciones ocasionales de personajes que para contrastar con los principales son aburridos o fastidiosos, y el único momento en el que por fin pasa algo interesante y la historia puede tomar un giro inesperado y hacer desaparecer al(por lejos) peor personaje de todos, nos salen con un inexplicable suceso, pues ¿Cómo es posible que una medusa, capaz de matar a un ser humano adulto, resulte totalmente impotente ante este ser de malevolencia pura A.K.A el anticristo?
Para finalizar, como se que este artículo llegara fácilmente a manos de los ejecutivos de Disney y Pixar y como las críticas por criticar no sirven de nada, he aquí algunos títulos que seguro funcionarán mejor para hacer una película:
-Buscando a Osama, ¿en dónde ha estado?, ¿qué ha estado haciendo? Es una historia interesante y que no involucra personajes aburridos o demasiado diabólicos.
-Buscando el clítoris.La historia extraña y erótica de una joven hacia su lesbianismo latente. Porque seamos sinceros si la mejor idea que se te ocurre para una película es la de dos peces nadando es momento de volver a la regla básica del entretenimiento: el sexo vende. -->
Buscando a Nemo ganador de más de nueve galardones:
Academy award, Saturn award, Kansas City Film Critics Circle Awards, Las Vegas Film Critics Society Awards, National Board of Review Awards, Online Film Critics Society Awards, Toronto Film Critics Association Awards y el ¡ALTAMENTE! Hijueputa (premio no anual, entregado aleatoriamente a lo más denigrante que se me ocurra).
El inglés es el idioma más hablado en el mundo y eso es parte de la globalización. Hasta aquí todo está bien, nada de qué alarmarse. Pero, el INGLéS como influencia en el español es un proceso malévolo, muchos de los anglicismos afectan no solo reglas gramaticales arbitrarias, sino su belleza.
Veamos:
-“Me voy para un afterparty este weekend con mis friends. Son tan cutes”
-“Tenemos que hacer el update al software, de lo contrario el hardware no funcionará”
-“Vamos al outlet y después comemos brownies”
Ahora, NO confundir con la idea del remedo de figura política de Juanes: “Se habla en español” Este es un mensaje poscolonial antiimperialista que va en contra de cualquier lógica, el inglés es un idioma internacional necesario. El llamado de atención es en contra del conocido “spanglish”. ¿Por qué usar brownie si podemos decir bizcochuelo de chocolate y nueces? ¿No sonaría mejor eliminar palabras innecesarias de nuestras conversaciones?
-“Me voy para una fiesta después de la fiesta este fin de semana con mis contertulios. Son tan estéticamente agradables”
-“Tenemos que hacer el proceso de actualización a las tecnologías blandas, de lo contrario las tecnologías duras no funcionarán”
-“Vamos al punto de venta directo de fábrica y después comemos un bizcochuelo de chocolate y nueces.
Si bien Ego en sus comerciales toca un buen punto al dirigirse a la parte racional de los hombres y presentarse como un champú que tiene las dos características que realmente nos llegan a importar: evitar la caspa y prevenir la caída del cabello;no entiendo porqué un hombre se cambiaria de champú y empezaría a usar un Shampoo for men.
Pregunto ¿Cuál es el problema con usar el champú rosadito? Recordemos que Ego sólo evita la caída y previene la caspa, mientras que el champú rosadito evita la caída, previene la caspa, deja rizos definidos, negros bien negros y el cabello olor a lavanda, que si las últimas tres no sirven para nada, ¡cierto!, pero son tres acciones más.
Otro punto a tratar sobre Ego es el precio, este cuesta $4.500 pesos, ahora ¿cuánto cuesta el champú rosadito? ¡no tengo la más mínima idea!, no tengo la necesidad de saberlo ¿Por qué? porque a diferencia de Ego, el cual voy a usar yo y por lo tanto me toca comprarlo de mi plata, el champú rosadito lo compra la mujer de la casa, sea hermana, mamá, novia, esposa etc., y al final quien resulta usándolo sin pagar un solo peso es usted, el verdadero hombre, el oportunista que se ha ganado las cosas no a punta de fuerza bruta y concursos de cerveza como el “hombre Ego”, sino sabiendo aprovechar las oportunidades que le da la vida y no gastando la plata en vano. Pongámoslo de una forma en la que todos entendamos más fácilmente usando una medida muy familiar para nosotros, $4.500, a $1.500 la cerveza son 3 cervezas que se dejo de tomar por comprar ese estúpido Shampoo for men que al final más que convertirse en un símbolo de masculinidad resulta siendo una muestra de vanidad.
¿No se pudo quedar con ese champú rosadito? el que le ha servido para quitarse la rasquiña producida por la mugre en el pelo durante todos estos años. NO, alguien le dice que salió el champú para hombres y como toda una niña sale orgullosa a comprarlo a la tienda. Concluyodiciendo que me quedo con mis rizos definidos y mi olor a lavanda, que me salen GRATIS; y el champú Ego y todos sus comerciales son ¡NOTORIA! y ¡ALTAMENTE! Hijueputas.
A continuación, una foto muy casual mía disfrutando un poco de lectura ligera mientras tomo una cerveza y disfruto de un buen habano con mi cabello abundante y libre de caspa no gracias a Ego.
En el bus. El conductor del vehículo hace la parada reglamentaria en el lugar establecido pero no espera más que unos pocos segundos, lo que inevitablemente genera inconformismo en los alterados transeúntes que no logran ingresar.
!HIJUEPUUTAAA¡¿Dónde aprendió a conducir? – dice un disgustado usuario del sistema masivo de transporte.
Lo anterior es solo uno de los contextos en que el conocido “hijueputazo” (exclamación de la vulgaridad “hijo de puta” o su contracción “hijueputa”) es empleado. Éste es, posiblemente, el insulto más recurrente en nuestro idioma. Los contextos en que esta palabra es usada son numerosos: partidos de futbol, instituciones académicas, bares de mala muerte y elegantes restaurantes de alcurnia, congregaciones religiosas, entre amigos y enemigos, contra el Papa y contra Bush, etc.
Llama la atención la poca efectividad del hijueputazo hoy en día. En el caso del pasajero del bus daría lo mismo exclamar ¡ESCRITOORIOOO! o ¡BOTEELLAAA! El efecto en el receptor del mensaje sería el mismo: NINGUNO. Por eso propongo el hijueputazo versión ultra-fortificada, el cual consiste en acompañar el clamor por cualquier palabra que intensifique su asertividad. Veamos algunos ejemplos de hijueputazos versión ultra-fortificada.
- Usted es ¡ALTAMENTE! hijueputa - Su mamá es ¡NOTORIAMENTE! hijueputa - Su religión se basa en dogmas ¡EMINENTEMENTE! Hijueputas - Su familia es hijueputa a la ¡CUARENTAISIETEAVA! potencia.
Así que ya lo sabe, hijueputazo versión ultra-fortificada: el equivalente verbal de una patada en las güevas.