El domingo en el
parque mientras bronceaba mi escultural cuerpo y con canciones de taberna competía
contra los afeminados y homosexuales cantos de los pájaros me encontré con los
gritos amenazadores de una mujer. Por su tono deduje que debía estar
discutiendo con algún mocoso y preparé mi firme mano para ir a corregir a la
tierna creatura, pero al llegar me encontré con que en vano había tensado mis
innumerables y bien formados músculos porque el infante resultó siendo un
desgraciado perro chihuahueño.
En aquél momento no
supe cuál de los dos era más estúpido. A primera vista uno pensaría que el
chihuahua por su cara de idiota, pero es sorprendente ver a una mujer sostener
una discusión con un animal que es incapaz de entender otra palabra no
monosilábica además de “comida” y es por eso que el más nuevo y flamante premio
¡ALTAMENTE! hijueputa va para ella en representación de los idiotas que hablan
con los perros.
Dirán ustedes que
nuevamente estoy criticando sin conocer y como siempre están equivocados mis
queridos amigos ¡ALTAMENTE! Ignorantes. Y para probarlo he aquí una foto mía
con mi perro que no siempre hace lo que yo le digo pero es un buen chico.
(Espero disculpen la informalidad pero nuevamente, como cada vez que me tomo
una foto, he olvidado ponerme una camisa)
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