lunes, 15 de noviembre de 2010
INGLéS (II)
lunes, 1 de noviembre de 2010
¡ALTAMENTE! Formulario.
viernes, 15 de octubre de 2010
viernes, 1 de octubre de 2010
¡ALTAMENTE! dimensionado.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
JARABE PARA LA TOS ¡Juck!
La publicidad dirige nuestras vidas y, tristemente, no hay nada que podamos hacer al respecto. Si tenemos problemas con nuestra virilidad, compramos un producto de belleza para el cabello que nos reafirma como machos insensibles que somos. Cuando no tenemos amigos, compramos el Iphone, el internet inalámbrico, el AXE, y creemos que de repente seremos populares y respetados por los demás, ya que estaremos en contacto en cualquier momento o lugar, con ese inconfundible olor, característico de los genios súper modelos que somos. Si por el contrario tenemos sobrepeso, compramos la faja de leche de burra que nos hace transpirar varios litros de sudor por hora; eliminando así todas las impurezas que hemos cultivado en nuestro cuerpo a través de una dieta rica en grasas y humo de cigarrillo. Ahora, somos tan ingenuos que no vemos la inutilidad de todos estos mecanismos, que lo único que quieren es robarnos nuestro dinero.
En esta ocasión quiero sermonearlos sobre el jarabe para la tos. Este líquido mágico, obra de Phil de mercadotecnia, que nos ayuda a expulsar todas las flemas de nuestro sistema respiratorio. Claro, toca comprar el Robitussin porque no puedo arriesgarme a darle a mi cuerpo un par de días para que se recupere del virus de la gripa. ¡ATENCIÖN! Esto es un truco barato del cual debemos liberarnos. Veamos un diagrama (Fig. 1) que explica el supuesto funcionamiento del jarabe para la tos, ese que te permite seguir trabajando incansablemente en la mina de carbón.
Este diagrama es invariable a cualquier comercial de televisión. Yo no soy un experto en anatomía, pero a mí me enseñaron que los líquidos van hacia el estomago y no hacia los pulmones. Esto me lleva a la conjetura de que nos han visto la cara de crédulos, el jarabe para la tos es en realidad un producto inútil. Y con su permiso termino aquí porque tengo que irme a conseguir un jabón antibacterial o podría contagiarme de viruela en cuestión de días.
Ser crédulo es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Altamente controversia.
Ante la inminencia de la próxima copa mundial de futbol de Brasil 2014, a tan solo 1500 días, he deicidido plantear algunos comentarios que tengo contra los criticones a la FIFA. Los llamados “expertos” se atreven a cuestionar la reglamentación actual, la cual prohíbe la repetición de jugadas dudosas en los estadios. Sin embargo, la FIFA continúa en su obstinación por impedir cualquier modificación a sus dogmas sagrados. La controversia no termina ahí, pues, algunos (en su mayoría perdedores: Irlanda, México, Inglaterra, etc.) han llegado a afirmar que el resultado de los partidos no depende únicamente de los errores del director técnico, sino que las decisiones de los árbitros son las culpables de las dulces victorias de unos y las humillantes derrotas de otros.
El primer reproche por parte de los “expertos” es sobre cómo árbitros y jugadores incurren frecuentemente en acciones polémicas. A partir de éstas – alegan los grandes sabios- se pueden decidir momentos cruciales de un juego, desde el lanzamiento de la moneda al principio del partido hasta la adición de 1 ó 2 minutos al final. La propuesta es instalar una pantalla en el balón o un chip en los guayos del juez de línea, para que informen con exactitud cuando fue gol, solucionando así cualquier disputa con una simple repetición de las jugadas.
Resta decir que las verdaderas razones para la obstinación de la FIFA se deben atribuir a ciertos desquiciados a los que se les subió el poder a la cabeza. Además, si se permitieran las repeticiones en los juegos oficiales se estaría eliminado el errar que, hasta donde tengo entendido, es un comportamiento natural en ustedes los humanos. Finalmente, no podemos olvidar el fundamento último para impedir la solución de si fue o no penalti aquí y en la China: todos los hombres sin excepción tienen precio y por ende son corruptibles.
Ser un árbitro corrupto es ¡ALTAMENTE! hijueputa.



