sábado, 25 de junio de 2011

TODOS Y NINGUNO.

· Todos los rusos toman Vodka y son alcohólicos.
· Todos los árabes montan camello y viven en el desierto.
· Todos los colombianos son narcotraficantes y terroristas.
· Todos los alemanes se alimentan con salchichas y cerveza.
· Todos los venezolanos son izquierdistas y revolucionarios.
· Todos los leones se alimentan de negritos y misioneros.
· Todos los musulmanes son terroristas.
· Todos los mafiosos, que digo, italianos se alimentan con pasta y vino.
· Todos los argentinos son egocéntricos, como su dios Maradona.
· Todos los cubanos se llaman Tony (Antonio) Montana y viven en Miami, no en Cuba.
· Todos los judíos son avaros.
· Todos los brasileños o brasileros juegan bien fútbol.
· Ningún peruano tiene dientes.
· Ningún chino del Japón mide más de 1,70 m.
· Ningún mexicano habla bien inglés, son demasiado machistas.
· Ningún francés se baña.
· Ningún irlandés está sobrio.
· Ningún estadounidense sabe historia, ellos son el centro del mundo.
· Ningún inglés trabaja a la hora del té.
· Ningún canadiense es divertido.
Ofenderse por ser igual en todos los aspectos de la vida sin excepción a todos sus compatriotas es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.

miércoles, 1 de junio de 2011

¡ALTAMENTE! Fotogénico.

Solía creer que los diálogos de las películas pornográficas eran las excusas más tontas que alguien podía imaginar para hacer algo. Esta clase de conversaciones pertenecen al cine X3 ya que no hay verdadera narración, solo escena tras escena de excusas novelescas en un mundo ficticio. “¡Oh! Llegó el tipo de la pizza” “¡Oh! Llegó el tipo de la comida china” “¡Oh! Llegó el tipo del pollo frito” “¡Oh! Llegó el tipo del pato pekinés”. No muy convincente, pero adecuado para las capacidades actorales de sus protagonistas. Después viene lo inevitable: dos brasileñas y una copa (¡Puaj, ya me dio cosa!). No obstante lo absurdo del parloteo, es esperado y aceptable. Es cuando estos diálogos llegan a la realidad que pienso que si los animales pudieran hablar lo primero que harían es burlarse de los humanos. Os hablo aquí de las fotos: fotos, fotos, fotos y más fotos. “¡Uy! Sonó el teléfono” Toma una foto. “¡Eh! Un error de ortografía en Internet” Tomemos una foto. “¡Guay! Un político corrupto” Tómale una foto.

Es que aman retratarse, y no importa tener 200 GB de fotos que nadie jamás verá, lo importante es superar el record personal con otros 2000 GB. Es como si trataran de ganarle al Alzheimer. ¡Qué previsivos! guardando todos los momentos de la vida, relevantes momentos, antes de perder la memoria.

No termino sin antes agradecerle a Phil de mercadotecnia, quien nos regala cámaras fotográficas de última generación que automáticamente capturan el momento cuando estornudamos y en la mejor resolución: 300 mega pixeles. De esa manera no perdemos ningún detalle, ni la más mínima quemadura, mancha, hendidura, forúnculo, cortada, protuberancia, arruga, lunar, espinilla, resequedad, y en fin, ninguna de las imperfección de nuestra cara, todas ellas dignas de ser publicadas en Internet. Porque seamos honestos, no hay nada más sensual y romántico que un primer plano con ojos rojos.

La posibilidad de repetir una y otra y otra vez, hasta encontrar el mejor ángulo, es decir, el que oculta su fealdad natural es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.

martes, 3 de mayo de 2011

Boda real.

- ¿Qué es una boda?

-Según el diccionario una boda es el acto de retirar la malas hierbas de nuestro jardín

Homero Simpson.

Ingleses abusivos, metiéndose en mi televisor toda la semana. Que la reina y sus bodas se queden en los cuentos de brujas y dragones, cuando quiero ver un casamiento me dedico a lo importante la “luna de miel” y para eso tengo el 60% del Internet.


Egipto: Hosni Mubarak derrocado después de 33 años. Túnez: Zine El Abidine Ben Alí derrocado después de 33 años. Otros siguen, como son los conocidos Qaboos bin Said, Gurbanguly Berdimuhamedow y Нижний Новгород. ¿Y la monarquía más famosa del mundo? Felices y comiendo perdices. Pero eso sí, enviando soldaditos de 20 y 25 años a bombardear el norte de África y el medio oriente. Muy coherente ¿No? Uno de los principales gobiernos democráticos del mundo dirigido por una institución obsoleta que vive de los impuestos de los desgraciados británicos. Pero no me voy a poner discutir la relevancia política de algo tan irrelevante políticamente, que la reina sea declarada “queen” pero “Drag Queen”.







Madrugar para la boda y la beatificación de la alimaña es ¡ALTAMENTE! Hijueputa.

sábado, 16 de abril de 2011

Facebook: ¡Feliz cmpleaños!

Cumpleaños: un año más viejos, un año más de fracasos y mediocridad, un año más de ganarle a la señora muerte, un año más de la misma rutina, un año más con Dwayne “The Rock” Johnson”, un año más para celebrar.

No se puede dejar pasar de manera desapercibida esta fecha tan especial. Lo primero es saber que cualquier celebración, grande o pequeña, se basa en los excesos: mucho de esto, arto de aquello, todo el tiempo acullá y por qué no una visita por allá. Seguidamente, un tiempo de calidad con las mujeres de la vida alegre; y no me refiero a nada indebido, sin duda alguna estoy hablando de las mujeres más inocentes que existen: monjas, enfermeras, maestras de guardería y porristas adolescentes (menores de edad).

Pero por sobre todo lo que un cumpleaños necesita para ser cumpleaños es el equivalente moderno de la antigua llamada de los tíos y los primos y los abuelos y los amigos; hoy en día cumpleaños que se respete es cumpleaños con felicitación en Facebook. Facebook es la materialización de los buenos sentimientos de nuestros allegados. Un verdadero amigo nos felicita en el muro, un familiar nos felicita en el muro, un conocido y un desconocido, nuestro comisionista de bolsa, Phil de mercadotecnia, los testigos de Jehova y nuestros peores enemigos, todos aquellos que nos aprecian dejarán un vacio y superficial mensaje en Facebook; porque lo importante no es el regalo, lo importante no es invertir tiempo con el festejado, lo importante no es construir una calidad amistad, lo único importante es un estúpido T.Q.M.

Dejar un insignificante mensaje de cumpleaños en Facebook es minúsculamente hijueputica a la potenciecita más chiquitina que hay: la batería de un carrito eléctrico.

viernes, 1 de abril de 2011

¡Altamente! bonito.

¡Ahhhh! Tecnología: ¿Qué haríamos sin ella? No podemos vivir sin ella, tampoco podemos mantenernos a la par con sus efímeros avances. Ahora Phil nos ofrece súper-modernos aparatos electrónicos que incluyen millones de funciones, capacidad casi ilimitada de almacenaje, baterías de larga duración que llegan a competir con los conejitos de Duracell, pantallas táctiles, diseños delgados y conectividad a toda hora y en todo lugar. No termina ahí, además nos dan opciones de compra por internet, planes de financiación en cómodas cuotas de US $1 dólar por 600 meses (55 años pagando un celular), entrega en la puerta de nuestra casa (la de nuestros padres, como buenos mantenidos que somos)… Todo se resume en una palabra: funcionalidad.

Funcionalidad, necesitamos funcionalidad; eso sería si fuéramos científicos de la NASA sin ocupación, pero no es así. ¡Phil se equivoca! Lo que somos es personas banales que no se preocupan más que por causar envidia en nuestros seres queridos, pero envidia de la mala, que se les retuerza el pescuezo del coraje. Teniendo esto presente nos concentramos en lo que es verdaderamente importante: que sea bonito. Si no es bonito olvídenlo, es una pérdida de recursos.

Jamás miramos la funcionalidad, y el que lo haga está ocultando su homosexualismo latente. Por el contrario, lo que siempre hemos querido son diseños bonitos y llamativos. Es por eso que me niego a ser uno de los 75 millones de usuarios de Blackberry que hoy invaden el mundo, son horribles; en cambio yo, que si quiero ser original y demostrar mi individualidad, me quedo con uno de los 90 millones de iPhones, no porque sean mejores, sino porque son más bonitos.

El Blackberry cuya batería no dura lo suficiente y correos electrónicos que pueden llegar a las dos de la mañana para interrumpir nuestros sueños húmedos son ¡ALTAMENTE! hijueputa.

Los usuarios adictos al Blackberry, especialmente sus molestos pitos y desquiciantes vibradores son ¡ALTAMENTE! hijueputas a la ¡SEGUNDA! potencia.

martes, 15 de marzo de 2011

Altamente Molesto (I)


Mientras la humanidad y la ciencia avanzan, temas que ya hemos tratado con anterioridad, aún se siguen presentando cierta clase de engendros ¡EMINENTEMENTE! molestos. Creaturas repugnantes que mientras la humanidad avanza un paso, ellas retrasan dos pasos el progreso. Estas subespecies resultan ser un infortunio para los ciudadanos de bien que tratamos de sobrevivir defraudando al fisco.
El otro día al salir de mi casa noté cómo varias sombras se movían a mí alrededor y tuve un mal presentimiento, así que, mientras aceleraba el paso rogué a dios que se tratara de ladrones o asesinos, pero antes de poder terminar mi plegaria me encontré en medio de mi mayor temor: una emboscada de la mayor de estas molestas subespecies: los testigos de Jehová. Al verme sin posibilidad de salida hice lo que cualquier persona decente haría en esta situación, asentí con la cabeza a todo lo que me decían mientras mi mente divagaba en otros pensamientos.


En esta oportunidad mis reflexiones me llevaron de pensar en los testigos de Jehová a pensar en otra de estas exasperantes subespecies; unas creaturas tan repugnantes que superan a los spanglisheros, a los robots con sentimientos, e inclusive a los que todavía creen que un simple ¡hijueputa! tiene algún efecto como insulto. Es tal el nivel de repulsión que se acercan a todos los que en su infinita ignorancia siguen sin nutrirse con la miel de éste blog. Es un tipo especial de gente que realmente me exaspera y a la que no entiendo.
Primeramente se caracterizan por pagar entradas sobrevaloradas y entre 4 y 5 veces el precio real de la comida. A lo que se dedican es a hablar en voz alta y no ven la MALDITA película por la que han sido estafados. Creaturas ¡ALTAMENTE! ¡PROMINENTEMENTE! ¡SUPERIORMENTE¡ hijueputas a la ¡CUARENTAISIETEAVA! potencia. Es que no entienden a caso que las demás personas en la sala, y que los mismos actores de las películas (a excepción claro de Dwayne Johnson a quien apenas consideramos un actor en el sentido más amplio de la palabra) merecen respeto. Estos entes no se conforma solo con hablar, sino que su falta de sagacidad los impulsa a hacer los comentarios más elementales que se les pueden ocurrir:



Hablar en el cine es ¡ALTAMENTE! molesto y si usted lo hace no tenga dudas: es un ¡ALTAMENTE! hijueputa.